lunes, 21 de julio de 2008

Entre arrozales (en diferido)

Anoche nos acostamos con el pueblo en fiestas. Parece que los Hmong celebran todos los sabados lo que llaman "el mercado del amor", que viene a ser un evento de citas para buscar pareja y que aun sigue celebrandose, pero que atrae sobre todo a miles de turistas, mayoritariamente de la parte china, y con muchas ganas de juerga.
Por la manyana nos hemos levantado muy temprano para ir a pasear por estas maravillosas montanyas que nos rodean no sin antes jugarnos el todo por el todo en una lavanderia local, ya que estamos en la linea roja de ropa limpia y aqui es muy dificil lavar a mano ya que nada se seca. Esperamos manyana no habernos quedado sin la mitad del vestuario.
Hemos iniciado la excursion hacia los pueblos de Lao Chai y Ta Van con nuestro mapica bien temprano y al poco de comenzar ibamos a tener la primera sorpresa del dia. Resulta que las Hmong te siguen alla donde vallas para venderte algo, pues en los caminos tambien es asi, pero estas se te pegan como guias no solicitadas. A pesar del recelo inicial hemos tenido que aceptar a "Lan", cosa que despues se ha demostrado muy util. Tras varios kilometros por la carretera comarcal el camino debia apartarse por algun sitio y alli salirnos. Bien, pues si no llega a ser por ella aun estamos dandole vueltas a la carretera. Nos ha conducido por un camino muy agradable entre infinidad de terrazas de arrozales hasta nuestro destino marcandonos el camino, a pesar de su escaso ingles. Para no faltar a la tradicion, Lour se ha caido (sin consecuencias) y Lan le ha aconsejado que debia llevar un calzado como el suyo (las Zico de Vietnam, ya las vereis). Al llegar al ultimo pueblo de nuestra ruta (Lan seguia andando hacia su pueblo, 2 horas mas de caminata) le hemos recompensado comprandole algunas cosas y ella nos ha dado unos cuantos buenos consejos sobre la vuelta que hemos entendido ... a medias.
La vuelta la hemos hecho alquilando unas motos con conductor en el ultimo pueblo, toda una experiencia. Lo mejor ha sido los arroyos que hemos pasado sin soltar punyo, y la cabra que ha estado a punto de atropellar el piloto de Lourdes. En fin, teniamos que hacerlo, si no parece que no has ido a Vietnam.
La tarde nos ha regalado la segunda sorpresa del dia. Paseando por una hilera de restaurantes, oh mira! Nuestros queridos companyeros de litera, los americanos. Pues no te lo pierdas, nos han invitado a cenar porque era el cumpleanyos de ella (de verdad, estamos en todas las fiestas, no se como lo hacemos) tipica comida vietnamita, ya que ella es nacida en Saigon. Lo hemos pasado muy bien con ellos. Dan y Ana, fijate el trabajo en la AT&T y ella es modista, de Atlanta para mas senyas.
Manyana abandonaremos Sapa para volver en el tren nocturno hacia Hanoi, y sin parar iremos a la Bahia de Halong a pasar tres dias en un junco navegando por la bahia. Esperemos que con toda nuestra ropa. Ya os contaremos.
Besos.
L&Z

1 comentario:

Unknown dijo...

Bueno hermanito no sabía que eras tan de capi...!!! yo ya he pasado la prueba del pollo...tu querida hermana me hizo pelar uno y menuda experiencia!...te aseguro que es mejor que te lo den sin sus plumitas y en el plato.
Lour, te queremos de vuelta sana y salva y con el reportaje fotográfico correspondiente...de momento ni una imagen, que tacaños.
Muchos besos de ma y de pa; y también mios.

Murcia, a 40º.